12/03 || SIGUE CON VIDA

Los Andes empató en la última jugada en Jujuy en un final para el infarto.
Lo perdía injustamente, Brítez Ojeda erró un penal a los 50 minutos y en la siguiente jugada, Marcos clavó un cabezazo para traerse del norte un puntazo, que aún lo deja con vida.

Si hay algo que nos distingue a nosotros, los de la patria milrayitas, es el sufrimiento, nos acostumbramos a él. Lo vivimos casi siempre, a flor de piel, es un sentimiento genuino desde que tenemos uso de razón. Ayer en Jujuy, el señor sufrimiento viajó con la delegación y se metió en las últimas judagas del partido.

Porque Los Andes lo perdía de manera injusta, no merecía volverse a Lomas con las manos vacías. En una jugada confusa Ranciglio, el árbitro principal le dio un penal después de 32 fechas (si, si, leyó bien......32 fechas) y el referente, el hincha de hizo cargo. Pero allí entró en escena este actor de reparto que siempre se transforma en actor principal, el señor sufrimiento......Marcos tomó el balón, ejecutó débil y anunciado y Carlos de Giorgi contuvo el disparo. El señor sufrimiento hizo de las suyas nuevamente y parecía que se desmoronaba todo. Pero después de la ejecución del tiro de esquina, Fornari mando un centro al área y vaya paradoja, Marcos Brítez Ojeda metió la cabeza para gritarlo bien fuerte, para celebrar un empate agónico, con sabor a tirunfo....y para decirle al señor sufrimiento que no le tenemos miedo.

Era un partido fundamental, como todos de acá al final. Los Andes así lo interpretó y salió a jugarlo de igual a igual. Por eso tomó las riendas del partido, tuvo el dominio territorial y del balón pero no fue profundo y como su rival, se diluyó en buenas intenciones.
No sé lastimaron en la primera mitad y el round de estudio duro 45 minutos de bostezos.

El complemento, mostró a un lobo que en los primeros 15 salió decidido a atacar a Lomas. Lo atacaba bien por el sector izquierdo de la defensa del milrayitas y llegaba, sin tanto riesgo, pero avisaba que estaba en el partido, cosa que no había evidenciado en la primera mitad.

Kopriva metió mano, ingresaron Silva y Quiroga para darle juego y tenencia de balón en la mitad de la cancha y Los Andes creció desde el juego. Lo tuvieron en dos chances claras, Fornari y Quiroga, este último se lo perdió debajo del arco prácticamente.

Pero como describí al comienzo de la nota, Los Andes nació para sufrir, y en la única llegada clara del lobo, Contin aprovecho un rebote de Requena y estableció la apertura del marcador.
Otra desconcentración, otra vez una sola vez que te llegan y te convierten, y otra vez hay que salir a dar vuelta la historia. Cómo casi siempre en este campeonato.

Se sintió el mazazo, pareció un golpe duro. Pero amigo de la Patria milrayitas, usted sabe como yo de estás historias, porque las vivimos juntos. Los Andes fue con lo que tuvo y con lo que pudo, si algo hay que destacar de este Los Andes 2019 es que no negocia la actitud.

Cuando parecía que Los Andes nos iba a matar de un infarto, apareció ese final cinematográfico, digno del guión una película. Brítez Ojeda parecía convertirse en villano cundo desperdició el penal, pero instantes después sacó la capa de súper héroe y con ese cabezazo nos dio vida y las esperanzas están intactas.

Si bien había que ganar, por cómo se dio el partido, el punto suma, se valora más.
Igualmente, no hay que perder de vista el foco principal, Los Andes no gana y así el objetivo de salvación estará en manos de señor sufrimiento de aquí al final.

 

Por Rodo Casaburro